Aunque empecé bastante tarde en esto de la internete, ya llevo once años navegando y viendo muchas cosas. Unas buenas, otras malas, unas que surgen y mueren y otras que permanecen. Y en todos estos años, el mejor proyecto que he visto y sigo viendo dentro de Internet es, sin duda, la Wikipedia.
He visto el artículo en Barrapunto y el enlace a «En defensa de la Wikipedia» y yo también quiero poner mi pequeña aportación para defender la Wikipedia.
La Wikipedia es la enciclopedia hecha por todos. Hecha por ti y por mí. Pero no hecha de cualquier forma. Existen una serie de reglas y políticas que hay que seguir para que un artículo pase a formar parte de esta enciclopedia online.
Muchos la critican y dicen que tiene errores. Que no es fiable. Que es partidista y está sujeta a presiones. Por favor… todo el mundo no puede estar sujeto a eso que dicen. Y la Wikipedia la hacemos todos. Yo, la verdad, me inclino a pensar que lo que tienen es miedo de no poder controlar la información que los demás recibimos. Así tampoco nos podrán controlar a nosotros.
Y por supuesto que tiene errores, como no va a tener errores, está hecha por personas, es normal. Pero ¿qué contendrá más errores, una enciclopedia hecha por 10, 100, 1000 personas, como la Enciclopedia Británica, o la Wikipedia, hecha por millones de personas? Sí, por millones.
Yo compararía a la Wikipedia con la evolución. Unos dicen que está el creacionismo: un ser superior nos ha tenido que diseñar porque somos demasiado complejos como para ser casualidad, como las enciclopedias hechas por grupos muy limitados de personas; por otro lado está la Teoría de la Evolución, donde cada ser se nutre de pequeños cambios producidos por mutaciones —en nuestro caso por modificaciones hechas por lo usuarios— hasta llegar a un punto donde se sobrevive a lo largo del tiempo. Es ahí cuando un artículo alcanza, digamos, su madurez.
Igual que las mutaciones, existen multitud de cambios dentro de los artículos que son revisados por el resto de wikipedistas, algo así como la selección natural, hasta conseguir artículos donde la mayoría considere su corrección. Es por esto por lo que lo que más me ha gustado del artículo de Joaquín Siabra es este párrafo donde hace una pequeña definición de las bondades de la Wikipedia:
[…] en Wikipedia la crítica es el propio motor del crecimiento interno del texto. El texto wikipédico no se somete a crítica, es ejercicio de crítica. No está contrastado, es el resultado de la contrastación. […]
La única diferencia con la Síntesis Evolutiva Moderna es que aquí sí que hay algunos seres superiores: los bibliotecarios. Pero claro, estos seres superiores no son dioses. Ni mucho menos. Estos administradores son algo así como la policía de la Wikipedia. Porque igual que en los medios de comunicación tradicionales, aquí también se intenta hacer presión sobre algunos artículos o, incluso, cambiarlos directamente para «adaptarse» a las necesidades de quienes salen en ellos… y son los bibliotecarios los encargados de que esto no ocurra. Pero no son dictadores. No vetan la edición de dichos artículos. Simplemente restringen su edición a usuarios normales permitiendo a otros bibliotecarios y usuarios registrados su modificación para así saber quién escribe cada parte y poder tender foros de discusión sobre dichos textos para llegar a una versión final y en consenso.
Y por supuesto que la Wikipedia no es perfecta. Ni mucho menos. Existen multitud de errores en ella por el simple hecho de estar hecha por personas. Pero ¿qué pasa si encuentras un error? Pues lo mejor que podría pasar: lo puedes corregir tú mismo. ¿No es este el verdadero fin de la Wikipedia? ¿No es esto una maravilla? ¿No es esto una verdadera representación de la libertad y la democracia?
Por desgracia no a todos les interesan estos conceptos. Quieren tener más poder a cualquier precio. Lo quieren todo. Pero lo siento mucho. La Wikipedia es así. Internet es así.